DIPLOMADO 2014
PRESENTACIÓN DE PROYECTO
Huele a muerte pero ese tufo a cadáver no
proviene del libro. Los libros vivirán. Incluso es posible que hoy su salud sea
la mejor en mucho tiempo. Porque evolucionar es evitar el fallecimiento, estar renaciendo,
un tipo de inmortalidad. Lo que huele a muerto, en cambio, son las catedrales y
los templos donde los colocamos. El modelo. El concepto que tuvimos de libro,
lo que el viento se llevó.
Entendamos: La humanidad necesita habilitar
recursos para recuperar su pasado, no solo histórico sino su bagaje emocional
de fracasos, temores, desarraigo, soledad y la fantasía que alimentarán su
futuro. Ese bagaje está constituido por historias. Y esas historias hasta ahora
han vivido en un soporte: el papel. Pero el libro no es el soporte, el libro
son las historias. Y las historias vivirán, se contarán y se reinventarán,
transmitiéndose en libros cuyo soporte cada vez sea menos el papel.
Si entendemos eso, si nos metemos en la
cabeza que un libro es una unidad creativa y no un soporte, el panorama se
clarifica y se simplifica en algún grado, porque así evitamos el manido debate
“libro impreso vs. ebook”. En esta
visión eso no existe. En esta visión ni siquiera existe el “ebook”, porque
llamarlo así implica volver a reducir al libro a un soporte. Lo que existe es el
libro en un contexto de concepción, edición, producción y ventas distinto. Lo
que existe es el libro en 2014 igual que existió el libro en 1913.
Como se ve en el análisis anterior, se
cuentan con una mano las editoriales en el mundo que han intentado evolucionar
al vertiginoso ritmo de los dispositivos móviles, las redes sociales y del
mundo virtual en general: donde la mayoría pudo haber encontrado una oportunidad
única de evolución solo comparable con el nacimiento de la imprenta, vio en
cambio una pesada obligación por actualizarse, por digitalizar sus libros y hasta
por abrir perfiles en Facebook y Twitter.
Lo entendieron mal y se cegaron. Asumieron
que el cambio implicaba solo una reducción de papel y tinta. Enterraron toda
posibilidad de ofrecer a los lectores experiencias de lectura sacando el máximo
provecho a los recursos de interactividad y multimedia. Se limitaron a
convertir su catálogo a formatos compatibles con algunos e-readers, a pasar sus
libros a PDF.
Por falta de visión o por analfabetismo
digital, ignoraron un mercado con un potencial de innovación y comercialización
asombroso. Porque el mundo sigue consumiendo cultura. Porque la música y el
cine y la literatura son sublimaciones humanas que van a perdurar. Seguimos
sintiendo, seguimos emocionándonos, seguimos contando historias. El soporte,
insistimos, es lo único que va a cambiar.
Tal es visión en la que Kleinman Psycho Books
se sostiene: libros que son experiencias, lecturas sociales, participativas,
interactividad plena. No se trata de editar y publicar un libro, se trata de
diseñar emociones, conducir la navegación.
En ese sentido, la experiencia que
ofreceremos será integral, desde el aterrizaje en el portal principal, una
plataforma digital con un discurso gráfico propio, un “rostro” digital”
particular, e innovadores recursos de interactividad, escalando en un futuro
cercano a catálogos personalizados para conectar con los autores y donde los
usuarios no se perciban como consumidores sino como espectadores inmersos en un
mundo alternativo, con posibilidades y toma de decisiones que impacten en el
curso de su navegación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario